LO QUE NO SABÍAS DE SOR JUANA INÉS DE LA CRUZ

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No estudio por saber más, sino por ignorar menos.”

Redacción

Hoy celebramos el 365 el natalicio de la que muchos dicen es la décima musa: Sor Juana Inés de la Cruz. Nació el 12 de noviembre de 1651.  Aunque hay quiénes dicen que nació en 1648.

Por motivo de esta celebración Femagazine te deja algunas cosas de su vida que no sabías :

1-Su nombre real era Juana Inés Ramírez de Asbaje

2-Sus padres tuvieron a Sor Juana fuera del matrimonio (situación que era mal vista en esa época)

3-Aprendió a leer y escribir a los tres años al tomar las lecciones con su hermana mayor a escondidas de su madre

4-Se dice que al estudiar una lección, cortaba un pedazo de su propio cabello si no la había aprendido correctamente.

5-Sor Juana Inés de la Cruz ocupó, junto a Juan Ruiz de Alarcón y a Carlos de Sigüenza y Góngora, un destacado lugar en la literatura novohispana.

6-Sor Juana abogó por la igualdad de los sexos y por el derecho de la mujer a adquirir conocimientos

7-Dentro de su cuarto (en el convento)  llegó a poseer más de 4,000 volúmenes, instrumentos musicales, mapas y aparatos de medición

8-Algunas de  sus disciplinas favoritas eran astronomía, matemáticas, lengua, filosofía, mitología, historia, teología, música, pintura y cocina

9- Entró al convento de la Orden de San Jerónimo, no por su devoción y vocación religiosa sino  por evitar el matrimonio y poder estudiar con libertad.

10-Se dice que tuvo un amorío con la virreina María Luisa Manrique de Lara a la que según se inspiro para escribir poemas. VER: http://algarabia.com/desde-la-redaccion/los-amores-de-sor-juana/

11-Aprendió latín en 20 lecciones

12-Es la única mujer que aparece en un billete mexicano (200 pesos)

13-Respuesta a Sor Filotea es considerada una obra definitiva de la literatura feminista por hablar sobre el derecho a la educación de la mujer

14-A los ocho años  compuso una loa al Santísimo Sacramento

LA HORA MÁS NEGRA: FEMINICIDIOS EN GUANAJUATO

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 Guanajuato es hoy el foco de los feminicidios y la violencia de género. Casos como Fabiola y Laura Patricia Vázquez Aguilar demuestran el nivel de impunidad y la poco respeto de los derechos humanos para la mujer.
Una estudiante desaparece y cuando la encuentran, días después, la Procuraduría determina –sin mostrar evidencia–: “fue suicidio”. Una mujer acude tres veces al Ministerio Público a denunciar violencia familiar, y no hay cuarta: el esposo la asesina. Una adolescente es violada por dos hombres que la amenazan para que cierre la boca; cuando va a las autoridades, herida por dentro, le dicen que no es un ataque porque no puso resistencia. Otra joven es tundida por un individuo –que hoy está libre– porque se negó a dejar que la ultrajara sexualmente. La constante es una: las autoridades se niegan a reconocer que se trata de violencia contra las mujeres. Le dan la vuelta a los casos para que no se sumen a las estadísticas, dicen organizaciones. Así, un posible feminicidio pasa con facilidad a “suicidio”. Por eso, las cifras son tan distintas entre las organizaciones civiles y el gobierno del Estado. Por eso, el Gobernador habla de “12 casos” y los activistas de 60 muertes. Por eso, Miguel Márquez Márquez no ve motivo para alarmarse mientras los grupos defensores de los derechos de las mujeres alertan: Guanajuato vive la hora más negra y 2013 es, ya, el peor año del que se tenga memoria…
Conoce más su historia en la siguiente liga Fuente Sin embargo. http://www.sinembargo.mx/28-10-2013/796635.

RECUERDOS PARA DESPEJAR LA INQUIETA PALABRA FEMINISMO

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Por: Karen Molina

Recuerdo que cuando era niña, yo hacía muchas cosas de niño. A veces pensaba que era más sencillo ser hombre que mujer. Pues ellos tienen todo para ser libres y ellas, a ellas todo se les dicen que no pueden…

Mi infancia fue una mezcla de ser niña y niño, mientras las niñas jugaban a la ser madres, yo jugaba a la escuelita. Mientras muchas de las niñas que conocía cuidaban su aspecto, de no rasparse o ensuciarse, yo jugaba futbol, me ensuciaba y hasta ahora tengo las marcas de esas batallas pamboleras.

Mi vida como niña no había sido fácil, la mayoría de mis amigos eran varones, entonces cuando organizaban pijamadas, o excursiones no me era permitido ir con ellos porque era la única niña de la pandilla y las niñas no podían salir con los niños. A mí siempre me dijeron que no podía estar entre amigos varones porque una de dos o me veían como una machorra o peor aún como una puta. No podía decir groserías, porque una mujer se ve mal diciéndolas. No podía ser yo quién iniciará una relación porque quizás parecería una urgida. Y entre tantos no podía, creí que lo peor que me había pasado en la vida era haber sido mujer.

Pero los años pasan y las personas cambian. Mi vida como mujer no ha sido tormentosa, ni tampoco miserable. Ser mujer hasta ahora sigue siendo una tarea difícil pero a la vez aventurosa….Pasar de los no podías a ser una mujer libre, no es una tarea simple. Aunque no me quejo, no me lamento. Soy mujer ¿y qué? Ya no importa esperar cada mes la menstruación, ya no importa que tu mamá te diga que tienes que estudiar para no depender de nadie y no para ser profesional.

Y una vez superado esas ideas femeninas llegó el tema del feminismo en unas notas de periódico. El término no me quedaba claro, es más escuchar a una mujer decir soy feminista, se me hacía ingenuo y farsante. No es que las odiará, más bien creo que muchas quiénes se decían feministas me confundían. Ya fuera porque  quiénes se decían feministas cantaban canciones de despecho y superioridad femenina como las de Paquita la del Barrio, Lupita D´lesio o Jeny Rivera y al día siguiente como un acto inconsciente estaban lavando el piso, haciendo de comer o atendiendo al marido, olvidando aquellas palabras un tanto tontas como ¡Porque soy mujer!. Porque quiénes se decían más que un hombre, terminaban siendo las primeras en poner en su palabra NO PUEDES HACER tal cosa porque eres una mujercita y debes ser decente. Porque entre más negaban el machismo, ellas mismas se los inculcaban a sus hijos e hijas.

Y en fin ese era mi concepto de feminista. La línea delgada que separa el machismo, la ideología de superioridad femenina y el feminismo es una mezcolanza que termina por determinar ciertas conductas como aceptadas y no aceptadas. Ejemplo de ello, es cuando se habla de una mujer que realiza profesiones que se creían exclusivas para hombres Abogada, piloto de avión, taxista, doctora, ingeniera todas ellas son vistas como mujeres extraodinarias, aunque lo cierto es que ellas no tendrían que verse de ese modo. No tendrían que ser mujeres extraodinarias sino mujeres que han logrado desvanecer los tabués que no permitían estar en esas profesiones. Tampoco es justo que ellas sean quiénes tienen menos salario por ser mujeres. No tendrían más bien no tendríamos que ser acosadas sexualmente.

¿Por qué es tan difícil entender que el feminismo no es superioridad del sexo que se creyó débil? Entre tanto andar y ambular por los conceptos que me permitieran despejar la palabra feminismo. Tuve que viajar a los años 60´s, cuando el movimiento comenzó a ser más fuerte…

Las mujeres de esa época pensaron en la equidad, en el respeto a sus derechos humanos, en la necesidad de ejercerse laboralmente y la exigencia de ya no ser estereotipadas y enjauladas en los roles construidos socialmente a las que las habían condenado. Pensaron en una idea hasta hoy utópica en la que hombres y mujeres fueran respetados de igual manera, creyeron que la vida podría ser más fácil y libre. Soñaron y siguen luchando por el día en que la mujer no se siga viendo como un objeto.

No hay que dramatizar, es cierto, pero la equidad de género sigue siendo una utopía entre hombres y mujeres. La cultura patriarcal en la que seguimos viviendo no ayuda a las nuevas generaciones. Si una mujer y un hombre deciden cambiar sus roles estereotipados, terminan por ser discriminados y etiquetados. Si una mujer decide no casarse o no tener hijos es mal visto. Si hombre decide ser quien cuide de los hijos y ser quién haga las labores domésticas es un mandilón, gay o huevón, alguien que no es capaz de “ser hombre”. Hay que darnos cuenta que ser hombre y ser mujer, poder hacer las mismas labores, aún es una tarea difícil, es un tabú, una situación social que aún no nos deja vivir como humanos.

Determinar género o sexo, significa dividir. Sí, es verdad que sexualmente somos distintos, pero ¿Por qué socialmente tiene que ser igual de distinto? Feminismo significa no ser superiores, no ser mujeres extraodinarias por ser labores similares al de los hombres, no significa victimizarnos una vez más…Significa compromiso, respeto, responsabilidad y tolerancia para ejercer nuestros derechos no de la mujer, sino nuestros derechos como humanos. Feminismo es un modo de vida que invita a hombres y a mujeres a adelgazar la línea que divide nuestros roles sociales, a responder ante una injusticia y a comprender que una mujer merece el respeto de un hombre, pero también un hombre merece el respeto de una mujer.

El feminismo llegó a mi vida, pero no me siento feminista, aunque como díria Leía Guerrero soy una militante irrenuciable. Despejar este concepto me costó tener que viajar a mi pasado, tenerles que contar algo de mí. Quizás hoy que tengo retos y proyectos por comenzar, quizás podré decir SI PUEDO en vez de NO PUEDES. Y ¿por qué no? querer ser mujer y no un hombre.

Paranoia TV, o el feminismo doble cara.

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Por: Gerardo j. Garcia

No es novedad ninguna de las variables que dan como resultado las 139 274 vistas del programa piloto de Paranoia TV. Sexo y acoso laboral, que se difunde de forma viral en otros cientos de videos y formas, reproduciendo justo el momento ya tan conocido en nuestro país, gracias a las redes sociales.

Para encontrar referencias sobre el programa piloto del proyecto Paranoia TV, basta con googlear o buscar en youtube la palabra “Andrea Vilash”. O alguna frase relacionada con “Se quita la tanga para Banda Limón”

Ya sea el programa completo o el fragmento, el video muestra una entrevista en la que los integrantes de esta agrupación acosan, manosean y desvisten a una conductora que parece haber sido elegida para el programa por atributos no precisamente periodísticos.

¿Victimización? ¿Injusticia? ¿Inequidad de género? Los elementos presentes parecen invitar a la reflexión sobre el trato de la mujer y el respeto al género en lo laboral y en la opinión pública. Likes, insultos en los comentarios de YouTube y Facebook, debates e indignación que enmascaran lo que, tras un mirada un poco más profunda, revela sobre nuestra naturaleza social. Somos animales.

El canal, cuyo video más visto después de este es el tráiler donde justamente aparece la conductora Andrea Vilash anunciando el mismo episodio, no ha elegido temáticas, vestimentas y presentadores al azar. El afán de vender ha retribuido bien en el escándalo provocado por la entrevista con Banda Limón.

El intercambio carnal por toda clase de favores y retribuciones está presente desde tiempos inmemoriales en nuestra cultura, en expresiones tan sutiles como las conductoras de la TV, o tan descaradas como el cine de ficheras. ¿Y nos ha indignado? Jamás.

Una oleada de calificativos como puta, fácil, pronta, cachonda, describen y condenan,  juzgan o defienden un comportamiento que pasa inadvertido en nuestro día a día en nuestra publicidad, programas de televisión y actuar cotidiano, a la vez de páginas, grupos, blogs y hasta grandes medios de nuestro país nos montamos en la efervescencia de ese instinto natural del morbo voyeurista. Nosotros no compartiremos el video.

Mientras tanto, ParanoiaTV mantendrá su éxito hasta el siguiente ciberescándalo, y Andrea Vilash aparecerá en los medios, posará para alguna publicación impresa y se perderá en el olvido de las cosas que nos hicieron indignar en internet.

Más habría que pensar en nuestra educación y en la congruencia de nuestras acciones. El hecho provocó un súbito interés sobre la situación laboral de la mujer en México, que arrojó los siguientes datos:

30.1 por ciento de las mujeres que trabajan en México ha sufrido algún tipo de violencia laboral La 23.8 por ciento de las cuales ha sido discriminada
12.5 por ciento, acosada de forma moral, física o sexual.

Secretaría de Trabajo y Previsión Social, en 2011

 Estos, casos que han sido denunciados…

¿Pasarían estas cifras de ser altas a ser altísimas con situación de mujeres que mantienen el silencio por no ser despedidas? ¿Y qué decir de aquellas qué, como la ex conductora de Paranoia TV, hacen de la exhibición sexual parte cotidiano de su trabajo, ya sea para conseguir mejores oportunidades o para mantener beneficios? ¿De las mujeres que están de acuerdo con estos comportamientos machistas que degradan de forma sutil pero constante a las trabajadoras de distintos ramos? ¿La equidad de género alcanzará algún día el campo laboral?